Señales de alarma para el Trastorno del Espectro Autista

Las personas con trastornos del espectro autista a menudo presentan

Carencia de conductas propias del desarrollo típico.
Alteraciones en la comunicación.
Búsqueda de sensorialidad en objetos o en uno mismo.
Posibles movimientos esteriotipados.
Alteraciones motrices.
Más interés por los objetos que por las personas.
Formas peculiares de relacionarse con los demás.
En ocasiones, parece ausente.
Focalización y obsesión por algún tema determinado.
Dificultades para adaptarse a nuevas rutinas o a eventos novedosos en su día a día.

Tipos de del Trastorno del Espectro del Autismo y algunas características

Se pueden diferenciar cinco tipos dentro del Trastorno del Espectro del Autismo según las características

Autismo.
Síndrome de Asperger.
Síndrome de Rett.
Trastorno desintegrado infantil o síndrome de Heller
Trastorno generalizado del desarrollo no especificado

Autismo

En los primeros años de vida ya se pueden identificar algunos de sus síntomas como: nula o muy escasa comunicación verbal, soledad, poca o nula interacción con los padres.

 

Síndrome de Asperger

La dificultad de las personas que presentan este tipo de síndrome se centra en las habilidades sociales y del comportamiento, como, por ejemplo: poca o nula empatía, dificultades en las interacciones sociales, poca coordinación psicomotriz, les cuesta entender las ironías y interés extremo sobre temas en particular.

Síndrome de Rett

La característica diferencial es que se presenta normalmente en niñas, presentando dificultades en la comunicación, la cognición y la motricidad sobre los dos años de edad.

Trastorno desintegrado infantil o síndrome de Heller

Muy similar  al autismo, afectando a las áreas del lenguaje, de motricidad y social, pero se diferencia porque hay una regresión brusca.

Trastorno generalizado del desarrollo no especificado

Este tipo de trastorno se diagnostica cuando la persona presenta síntomas, pero no se pueden incluir en ninguno de los otros tipos. 

Señales de alarma para Adicción a las Nuevas Tecnologías

Privarse de sueño para estar conectado a la red.
Descuidar otras actividades importantes, como actividades con la familia, con su grupo de iguales, académico o el cuidado personal.
Pensar en la red constantemente, incluso cuando no se está conectado a ella. Irritabilidad excesiva cuando la conexión falla o resulta muy lenta.
Intentar limitar el tiempo de conexión, sin conseguirlo, y perder la noción del tiempo.
Mentir sobre el tiempo real que se está conectado o jugando a un videojuego.
Aislarse socialmente, mostrarse irritable y bajar el rendimiento en los estudios.
Sentir una euforia excesiva cuando se están utilizando.
Tolerancia.
Necesidad de utilizar cada vez más la tecnología.
Malestar emocional significativo cuando se interrumpe su uso.
Seguir utilizándolas a pesar de saber que le está perjudicando.
Deseo de dejar de utilizar Internet, móvil o videojuegos, pero no poder dejarlo.